2007-07-31 - 2007-08-23
United States Copperpot
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2007-07-31
¡¡¡Comienza la Ruta!!!, Tras salir del Aeropuerto de Bilbao, nos vemos envueltos en una carrerita contrareloj por todo el aeropuerto de Heathrow (Londres) en busca de los Transfer Desks de American Airlines para conseguir las tarjetas de Embarque para nuestro segundo y ultimo vuelo, esta vez hacia nuestro destino de hoy: ¡NYC!
Un señor un tanto lacónico pero eficaz en su trabajo nos da dichas tarjetas y nos dirigimos a las puertas de embarque, donde un chico argentino muy majo nos hace el mejor de los favores: asignarnos los 4 asientos centrales de la primera fila del avion, es decir, las ocho horas del vuelo con los pies estiraditos y cómodos cómodos. Durante la travesia entablamos conversacion con una de las azafatas de origen cubano que nos recomienda especialmente la visita a Chicago. Sinceramente uno de los mejores viajes en avion que recuerdo y un sugus gratis para American Airlines.
Aterrizamos en el aeropuerto JFK de NYC con el sol ya oculto y aunque no tardamos demasiado en coger las maletas y montarnos en el Metro, cortesia del Airtrain, llegamos bastante tarde a nuestra "casa" en NYC.
Nos alojamos en el Youth Hostel de la YHA, situado en Amsterdam Ave. asi que nos bajamos en la parada mas cercana, la de la calle 103 con nuestros macutos y mochilas y con los ojos bien grandes ante la expectacion de ver la City. Un Lugar correcto y con una relacion calidad-precio estupenda, pero que en esta ocasion nos falló soberanamente ya que se nos asigna una habitacion compartida de 8 personas cuando habiamos reservado una privada de 4. Tras la bronca debida nos conformamos con lo que nos dan, aunque eso si, con mala ostia y nos vamos a la camita, que mañana nos espera un dia duro.
2007-08-01
Tras descubrir un puestecito en la calle que rezumaba espiritu neoyorkino y en el que por 3$ desayunamos como marqueses (los posteriores dias nos volveríamos asiduos a nuestro “carro del superdesayuno”) al lado de la estacion de metro de Broadway, nos vamos al sur de Manhattan, direccion Downtown, al distrito financiero que en pleno agosto está algo solitario debido a que lo que mas abunda en esta zona son las oficinas y por lo tanto no tiene la actividad de un lugar de compras ni la población de un lugar residencial. Los hombres y mujeres perfectamente trajeados, con un maletín en una mano y un vaso de papel con protector termico de Starbucks o similar conforman la mayor parte de la gente.
En esta zona de la ciudad visitamos primero la Zona 0, el sitio donde apenas hace unos seis años se levantaba la impresionante mole del World Trade Center. No hay mucho que decir del WTC o del 11s que no se haya dicho o visto ya, tan solo decir que durante la visita nos invade un sentimiento de nostalgia. Un gran muro de laton rememora la valentia de los héroes caidos intentando ayudar a la gente atrapada en las torres y unos juguetes de niños y parches de policia de todas partes del mundo se solidarizan con la causa. Habrá que ver si cuando los resplandecientes cristales de lo que ahora se está construyendo en la tumba del antiguo WTC iluminen el skyline de NYC la memoria del pueblo aun recordará a dichos héroes.
Seguimos nuestra visita al Downtown de Manhattan hacia la Trinity Church. Entre gigantes de acero y cristal se levanta humildemente esta iglesia de arenisca en el centro de una urbe gris de hormigón. Paseamos un poco por su jardin/cementerio, con tumbas y nombres curiosos para nuestros ojos, e incluso una cápsula del tiempo que será abierta en el 2097. El Trinity Building, junto la iglesia, no es menos espectacular con sus gárgolas y sus vidrieras, asi que nos detenemos un poco para admirarlo antes de tomar Broadway por su parte mas baja y comenzar a subir esa gran calle, que en poco tiempo nos lleva a otro refugio católico: St.Paul´s Chapel (La Capilla de san Pablo); una pequeña capilla situada junto al Ayuntamiento de NYC. Una foto de dicha capilla cubierta totalmente de ceniza en el 11s nos devuelve un poco a la nostalgia que nos invadió en la Zona 0, pero seguimos avanzando y nos encontramos con uno de los tesoros que solo una ciudad como NYC puede ofrecer: El Woolworth Building. A Priori podria parecer que las palabras “Rascacielos” y “Gotico” no podrian ir bien juntas en una frase, pero este increíble edificio de piedra blanca con los tejados de verde bronce demuestra lo contrario con sus elegantes formas.
El Woolworth Building se encuentra muy cerca del Gran Edificio del Ayuntamiento de NYC y su pequeño pero encantador parque (NYC City Hall & City Hall Park) con sus farolas de gas y su fuente. Un pequeño punto verde entre moles de gris y metal. Descansamos entre el frescor de sus sombras y tomamos fuerza antes de realizar una de las visitas mas interesantes que una ciudad como NYC nos puede ofrecer: El Puente de Brooklyn (Brooklyn Bridge).
Construido en el 18XX, sus pilares de piedra con arcos y sus telarañas de cableado son todo un icono de la ciudad, un recuerdo de lo que fue y lo que sigue siendo. Cuando atravesamos a pie el puente, sobre sus tablones entre los que se ve el Rio Hudson, podemos tener unas vistas INCREIBLES de Manhattan y de Brooklyn y a nuestra derecha, el puente de Manhattan, mucho mas nuevo y grande, pero ni por asomo con tanta magia como éste en el que estamos. Nos torramos un poco al sol, porque ya empieza a ser desagradable estar al descubierto, pero el que algo quiere algo le cuesta y a lo largo de todo el camino no hay sombra asi que…
Ya en Brooklyn, le dedicamos un par de horitas a recorrer este margen del Hudson, donde podemos ver sitios interesantes como los parques de Brooklyn Bride Park, (muy familiar con sus columpios y niños jugando), y el Empire-Fulton State Park, donde hay expuestas una suerte de esculturas al aire libre entre mesas de picnic y una especie de playa artificial; sin lugar a dudas un lugar de esparcimiento para un barrio como Brooklyn con unas vistas sin igual de su hermana Manhattan.
Nuestro paseo nos lleva hasta los pilares del Puente de Brooklyn, donde hay un par de sitios interesantes: El River Café, con su jardin florido es un precioso (aunque no demasiado asequible) restaurante flotante donde puedes degustar una comida que se aleja mucho de la imagen de pizza y hamburguesa que tenemos de USA (eso si, exigen chaqueta, asi que si vais, ya sabeis…). El otro punto justo al lado del River Café es la Brooklyn Ice Cream Factory, una pequeña heladeria enclavada al lado del puerto del Water Taxi que con su edificio en forma de faro dan unos helados cremosos o italianos en barquillos riquisimos. En el Puerto del Water Taxi asistimos a la sesion de fotos de la boda de una pareja de asiaticos (no es de extrañar con las vistas de Manhattan que ofrece la zona) y nos dirigimos al Puente de Manhattan (Manhattan Bridge), que atravesaremos para llegar de nuevo a la isla que lleva su nombre.
Éste puente, aunque no tiene el glamour del de Brooklyn, tiene una cosa por la cual ya merece la pena ser atravesado: Las Vistas
A lo largo del paseo que atraviesa de nuevo el Hudson podemos contemplar una vista increible de Brooklyn, Manhattan y el puente que antes atravesamos. Ademas, casi nadie atraviesa este “hermano feo” a pie, con lo cual, es un recorrido mucho mas tranquilo e intimo que el del Puente de Brooklyn.
Otra ventaja del Puente de Manhattan es el lugar donde éste acaba ya en Manhattan: Chinatown. Ya incluso en el tramo final del puente, éste pasa sobre Canal Street, la calle principal del barrio y nos dá una vista genial de toda la actividad frenética de dicha calle. Dejamos atrás el puente y nos internamos en Chinatown como tal, y el cambio es brutal. Las calles llenas de Kanjis nos trasladan fuera de NYC, como si ni siquera estuvieramos en America. Tan solo mirar a la lejania y ver los gigantescos rascacielos de Downtown y Midtown nos devuelven a la realidad. Puestos callejeros de comida y de fruta se amontonan (literalemente) en calles junto a tiendas baratas de batatijas y una miríada de restaurantes. El Olor de la ciudad cambia aquí, y el calor del verano no ayuda demasiado. No se puede decir que Chinatown sea algo precioso e increible de ver, pero sinceramente, ya sólo por el ambiente tan particular que tiene, sí que merece la pena ser visitado.
Muy cerca de Chinatown se encuentra la ahora pequeña Little Italy. Antaño tan grande e importante como Chinatown, ahora ha sido prácticamente absorbida por ésta otra. Tan solo un par de calles dejan testimonio de la gran importancia que los inmigrantes italianos tuvieron en la historia de esta ciudad, pero no por ello son menos dignas de ser vistas. Espumillones y Banderas blancas, rojas y verdes adornan la calle y nos dejan bien claro el orgulloso origen de sus habitantes.
Hoy ha sido un dia duro, de mucho andar y mucho pasear, con lo que ponemos el colofón final con la visita al icono por excelencia de Nueva York, el Empire State Building, Cuando aun estaban las torres gemelas, éste gigante de los años 20 se había quedado relegado a un segundo lugar en las alturas de la ciudad, pero ahora vuelve a ser el rey, y menudo rey. Subimos cuando aun falta una horita para que anochezca, de modo que aunque abajo se anuncia baja visibilidad, lo cierto es que una vez arriba se aclara todo y la ciudad nos deleita con su mejor vista. Nos tiramos un par de horas largar disfrutando de las vistas y del aire de las alturas, ya que éste es uno de esos cada vez mas raros miradores descubiertos, sin cristaleras; y cuando ya anochece y las luces de la ciudad nos llaman, vamos a donde más alumbran dichas luces: Times Square.
Si no se ha estado en Times Square no se puede describir la sensación al sentirte tan saturado por luces, colores, formas, ruido, olor y gente. Al contrario que otros lugar, Times Square se enciende con la noche, pero no se apaga ni con la luz del sol. Algo nos dice que ésta será un sitio recurrente en nuestra estancia en NYC.
Cenamos algo en el McDonalds de Times Square con su increible vista de la plaza y nos vamos a nuestra habitación tristemente compartida del Youth Hostel (Y digo tristemente compartida porque con gente durmiendo al lado uno no puede hablar de lo que ha visto en un dia tan intenso y nos tenemos que contentar con irnos a la cama), a disfrutar del aire acondicionado y de una litera hasta mañana.